jueves, 3 de enero de 2013
Capítulo 2.26.
miércoles, 2 de enero de 2013
Capítulo 2.25.
martes, 1 de enero de 2013
Capítulo 2.24.
Pasamos un buen rato caminando por los rincones de este barrio hasta dar con la calle Rodolfo Martín. Me pregunto quién será este hombre, pero al llegar a la entrada de una casa decorada con velas mis pensamientos se alejan del misterioso señor para centrarse en el miedo que me provoca un contacto espiritual. Está claro que esta es la casa de la vidente.
- ¿Estás asustada, Andrea? -asiento y, por un segundo, me parece ver que el chico sonríe- Todavía falta Álex, así que no podemos hacer nada. De todas formas, creo que es una tontería que ahora te asustes teniendo en cuenta que llevas mucho tiempo hablando con fantasmas.
- No lo había pensado... Aun así, yo nunca los había llamado. Vienen porque quieren, pero esta vez tendremos que arrastrar a esa pobre chica. Espero que no se ofenda.
- A mí me preocupa más que la vidente nos estafe o que esa niña no se haya transformado en fantasma. También me resulta algo preocupante que la música de esta época sea tan poco elegante-señala la ventana de una casa cercana, desde la que se puede escuchar una canción que me hace ponerme roja.
El último comentario del dios del sueño, tan normal, hace que me tranquilice un poco. Sonrío levemente y él llama a la puerta, por la que no tarda en salir una mujer bajita y vieja, con un vestido de lunares de colores que no pega nada con el aura tétrica que su dueña desprende.
- ¿Qué queréis? -dice, con voz una voz profunda que me recuerda a la de Fernando, sin molestarse en saludar.
Yo soy incapaz de decir nada, pues la poca simpatía de la señora ha hecho que mis nervios vuelvan. Samuel le explica porqué estamos aquí con la buena educación que siempre ha demostrado, sin ofenderse por el tosco comportamiento de la anciana:
- Buenos días, señora. Hemos venido a ver a Madame Cosmos para hacer una consulta. ¿Está disponible?
- Depende del dinero que tengáis. Por cinco euros podéis estar con ella un cuarto de hora.
Oh, problema. En casa tenemos prohibido tocar el dinero que ganamos si no es el fin de semana para comprar comida barata en el mercadillo, así que ninguno de los dos llevamos nada encima.
Voy a despedirme y a darme la vuelta cuando Samuel me agarra por el brazo y me retiene.
- Mira, hermanita, llevas los cordones desatados.
Al principio no entiendo por qué dice eso, si ni soy su hermana ni mis zapatos tienen cordones, pero me doy cuenta cuenta de que solo es un truco para distraer a la portera. Cuando la mujer baja la vista, el dios del sueño le pone una mano en la cabeza y hace que se duerma. Consigo agarrarla antes de que su nariz impacte con una de las velas y la apoyo contra la pared. Acto seguido, mi acompañante cierra la puerta y echa a andar por un pasillo, indicándome que le siga.
No nos cuestra encontrar el despacho de Madame Cosmos en la pequeña casa, en la que solo hay seis puertas. La del final del pasillo no deja lugar a dudas: en ella hay unas cortinas moradas con estrellas doradas que parecen ofender al buen gusto de Samuel, que murmura algo sobre bares de carretera. Llama con educación, pero no espera a que le den permiso para entrar y abre la puerta.
Al otro lado hay una habitación llena de velas en la que una muchacha joven, vestida con trapos que le tapan la cara, intenta esconder una revista para adolescentes debajo de un cojín sin mucho éxito. Nos mira con cara de aburrimiento y nos indica que nos sentemos en unas sillas forradas con cojines del mismo tejido que las cortinas de la entrada.
- ¿Puedes hacer algo que valga la pena? No tenemos tiempo que perder. Necesitamos...
- Sé lo que necesitáis, soy bastante buena en lo mío aunque mi madre no piense eso. Sois la primera pareja que viene a pedirme que invoque a un fantasma en lugar de un hechizo de amor eterno y cosas así. La gente antigua es bastante rara... Dime, ¿a quién tengo que llamar?
Esta vez es Samuel el que se sorprende oor la cantidad de información que conoce esta muchacha, así que soy yo la que habla. Supongo que el estar ya acostumbrada a que exise gente que puede ver fantasmas y que tiene poderes raros (más que los de los dioses), es una de las causas de mi ataque de valentía:
- Necesitamos que nos acompañe a nuestra época para poder contactar con la persona a la que buscamos, pero para eso tenemos que esperar a nuestro amigo que es el dios de...
- Sí, ya sé cómo funciona esto. Vamos rápido a buscar a vuestro amigo, me mata la curiosidad por ver vuestra época -se quita los velos y deja a la vista un vestido largo blanco con flores de tonos pastel que nadie mirará mal en los años 60 y que hace un bonito contraste con su piel oscura.
Salimos de la casa los tres juntos después de que la vidente se presente con el nombre de Tamara y deje a la anciana -su abuela- sobre el sofá con ayuda de Samuel. En su compañía, nos cuesta mucho menos orientarnos en el barrio y tardamos menos de diez minutos en estar en casa de Jose.
Nos alegramos al ver que ya no están las fans de Kenshi, pero nos hace menos gracia encontrar un perro enorme tumbado encima del felpudo mirándonos fijamente. Tiene cara de estar pasándoselo bien al vernos en un apuro, lo que acentúa mis sospechas de que no es normal.
-Nunca había visto uno de esos huskyes siberianos completamente negro -señala Tamara.
Se acerca al animal y empieza a tirarle de las orejas. Éste, de pronto, cambia de forma hasta convertirse en un joven japonés y nos saluda a todos muerto de risa, lo que me confirma que está completamente loco. Por la puerta asoma Álex, también riendo, y eso hace que me plantee si sería más cómodo si yo también estuviese loca.
Una vez dentro, nos explican que han dejado a la mitad del grupo actuando en el pueblo vecino y Kenshi, Stefania y Álex han venido a solucionar lo de la chica fantasma. Los únicos detalles que la rumana recuerda son que se llamaba Jara, que era dos años mayor que ella y que había nacido en Bulgaria. No parece mucho, pero Tamara está muy segura de sí misma.
Con esos detalles viajamos todos juntos en busca de la nueva chica y, aunque no me gusta pensarlo, también a despedirnos de nuestra época, tal vez para siempre.
-------Nota de Sofía---------
FELIZ AÑO NUEVO! Cómo va todo? Espero que disfrutáseis mucho de la noche vieja y no os atragantáseis con las uvas. Estoy segura de que este año también compartiremos muy buenos ^^
Hasta mañana!
lunes, 31 de diciembre de 2012
Capítulo 2.23.
Isaac acaba de entrar en la cocina atravesando la puerta y parece muy nervioso. Insiste en que tiene que hablar conmigo, pero por más que insisto, las chicas no me dejan salir. Aunque ya no hay que hacer nada a parte de lavar las frutas del postre, están muy preocupadas con la idea de "hacer algo que rodo el mundo pensar asqueroso", como dice Stefania.
-No no puedes dejar solas, no tenemos ni idea de cocina. Lo estropearemos todo y los chicos se enfadarán... -dice Luz, con tono triste cuando llevamos ya vaios minutos discutiendo.
- ¡Pues que cocinen ellos, que tampoco tenemos por qué encargarnos nosostras!- grito, llegando al límite de mi pacencia. Salgo acompañada de Isaac, que está algo asustado por mi grito, y en cuanto se recupera se disculpa por haberme estado ignorando. Me dice que no me odia, que solo estaba algo impactado porque la abuela es el único recuerdo que le quedaba de su juventud y que no debo preocuparme. A pesar de que no me quedo muy tranquila, pues no me termino de creer que está tan afectado por un simple "recuerdo de juventud", lo dejo pasar. Al menos sé que no me odia, y el ambiente festivo dela casa hace que me olvide tanto de los papeles que robé con Álex (cuyo contenido, en realidad, no me parecía correcto mirar) como de los problemas con Isaac. Con el ritmo que llevamos en nuestros planes, no hay tiempo para otros problemas.
*
Así, entre comidas escasas y actuaciones por los pueblos de alrededor, pasan dos semanas. Jose y Kalahari han encontrado trabajo embolsando ajos, con lo que nos sacamos un dinerillo extra. Pero ahora nos hemos topado con un nuevo problema: Kenshi. O mejor dicho, el atractivo de Kenshi (el cual no veo por ninguna parte)
Ayer estuvo haciendo un espectáculo con palomas que volaban a su alrededor y unas chicas algo raras se han plantado en la puerta, diciendo que quieren volver a ver a "ese ángel al que aman los pájaros" y Luz se ha puesto celosa y no deja de amenazarlas y gritar con que va hacerlas volar. Ahora estas chicas la odian porque piensan que les hace la competencia y no permiten que salga de casa, lo que da bastantes problemas, pues sus poderes eólicos son los que más llaman la atención.
Por otro lado, Samuel y Mariam están muy frustrados, pues el éspectáculo de hipnosis asustaba a la gente y hemos enido que cancelarlo, por lo que solo pueden dedicarse a atraer a la gente al espectáculo gritando.
Lo que me lleva a Álex e Isaac, que no solo no gritan, sino que no se hablan. Al parecer el problema radica en el dios del tiempo, pero no me quiere explicar lo que le pasa y ha hecho que me enfade con él.
En resumen, la casa es un caos y nuestros planes han dejado repentinamente de avanzar, lo que hace que los gemelos estén aún más irritados. Ahora mismo, Mariam está gritando a las chicas de la puerta para que dejen salir al grupo que actuará hoy (Kenshi y Luz entre los cinco componentes) y Samuel no deja de golpear la mesa con el bolígrafo, pues no consigue hacer un mapa de los lugares en los que están los tres miembros que faltan. Yo intento colaborar, pero mis conocimientos sobre geografía de mi época ya son batante malos. Mejor no pensar cómo me orientaré en un mapa de 2005.
Cuando los actores consiguen despejar a las fans de Kenshi, oigo a Martina gritar desde el piso de arriba, donde estaba estudiando geografía italiana con Isaac. Subo a ver qué está ocurriendo y los encuentro a los dos completamente revolucionados gritando algo de un teléfono y una bruja. Entre los gritos de la chica, él me pide que llame a Samuel. Al parecer han descubierto algo interesante, aunque no encuntro la relación entre un bruja y nuestro viaje.
El chico tarda solo unos segundos n reunirse con nosotros, ansioso y con el pelo castaño completamente revolucionado. Parece aliviado de haber podido alejarse del mapamundi por un rato.
- ¿Qué está pasando?
- Parece que Martina ha descubierto algo,pero no entiendo lo que dice. Está gritándole a Isaac y habla muy rápido... Mejor ahora, gracias -Isaac consigue al fin que la chica se calme.
- Te explicaré mi plan y, si lo comprendes, se lo vas contando a Samuel -me dice en uno de sus extraños ataques de mal humor la pequeña. Asiento y empieza a hablar:- Mientras Isaac estudiaba esta cosa tan aburrida, he decidido usar mi mente para algo y he pensado que ambos hemos muerto por ataques Hirsizlar y ahora somos fantasmas -no sé a dónde quiere llegar, pero le digo que continúe-. Lo que significa que, al haber muerto por asesinato nuestras almas permanecen en la tierra. Siguiendo esa regla, el alma de la amiga de Stefania que murió en el asalto al camión debería seguir aquí. Si vamos a nuestra época y conseguimos que alguien la invoque no tendremos que molestarnos en volver a los años 60.
Al comprender el plan de la chica fantasma, nuestras caras se iluminan (incluso la de Isaac, que normalmente está iluminada en sentido literal). Todos estamos realmente ilusionados con el avance repentino de nuestro plan, y pensar en que sin Alejandro no podremos llevarlo a cabo no nos hace mucha gracia. Sin necesidad de ponernos de acuerdo, los cuatro salimos de la casa a todo correr.
No podemos esperar a ser doce, aunque tengo que reconocer que me resulta algo molesto pensar en que habrá más chicas fantasmas. Martina ya es bastante problemática.
Samuel y yo no aguantamos corriendo más de doscientos metros (él, yo no pasé de los cincuenta), así que encargamos a los fantasmas que continúen el recorrido hasta el pueblo vecino en el que están actuando los chicos.
-Ahora nosotros debemos encontrar a una bruja, pero... ¿dónde se encuentra una de esas? Y, como llegada del cielo, se nos acerca una gitana ofreciendo romero y tarjetas anunciando "los trucos raros de mi niña, que tiene muncho arte"
Así acabamos en uno de los barrios más conflictivos buscando la calle Rodolfo Martín para visitar a Madame Cosmos, secuestrarla de alguna forma y llevarla a nuestra época para invocar al fantasma de una desconocida.
No eran estos mis planes cuando fui a la escuela aquel día que tan lejano parece ahora.
---Nota de Sofía-----
Buenas! Cómo van las vacaciones? Hay que ver lo corto que ha sido este año... Espero que el nuevo sea igual de bueno para todos. Disfrutad mucho de la última noche de este y tened cuidado con los empachos ;) Nos vemos mañana!
domingo, 30 de diciembre de 2012
Capítulo 2.22
Aterrizamos en la que, antes del incendio, era mi habitación de Casa Morfeo. No hay nadie, pero en la planta baja se oyen muchas voces,por lo que deduzco que estamos en el día de la fiesta de cumpleaños de los gemelos.
- Anda, es la primera vez que no te desmayas, te estás haciendo mayor -rie Álex,que por algún motivo ha aparecido encima del armario-. Si estás bien, vámonos al cuarto de la abuela. No podemos tardar mucho si no queremos que se de cuenta de que estamos allí. Ese día no dejó de entrar y salir para retocarse el maquillaje.
- ¿Al dormitorio de Ángeles? ¿Para qué?
- Para que te tranquilices y se te quite esa cara de funeral. Date prisa.
Salimos del cuarto sigilósamente, asegurándonos antes de que no hay nadie en el pasillo. Las voces se intensifican cuanto más nos acercamos a las escaleras, por lo que a penas se escucha el chirrido del pomo de la tercera puerta más cercana.
Cuando los dos estamos dentro,Alejandro cierra con cuidado y enciende una linterna que lleva en el bolsillo, probablemente robada de la casa de Jose.
La decoración del lugar me deja sin palabras. Es una mezcla bastante recargada de distintas culturas: hay dos estatuillas de un dios indio, máscaras de alguna cultura antigua de América del Sur, máquinas del futuro, una estatua griega o romana de una mujer gorda desnuda... Y todos esos objetos de incalculable valor arderían pocos días después.
-Venga, no te quedes ahí parada, ayúdame a encontrar una libreta rosa vieja. Cuando estuve rebuscando aquí con Mariam la encontramos en estas estanterías...
El dios del tiempo mira los diversos volúmenes que ocupan el mueble más grande que he visto en mi vida (quitando la mesa del comedor, en la que deben caber más de 30 personas)
*
A pesar de lo estresado que estaba Álex, conseguimos encontrar el cuaderno en menos de diez minutos. Es bastante fino en comparación con los demás volúmenes, que son casi todos de mitología o los libros sagrados de diversas religiones. Está muy estropeado, pero aún se pueden distinguir las palabras escritas con tinta azul. En algunas páginas hay también objetos pegados.
Mi compañero me lo quita de las manos y empieza a pasar las páginas rápidamente, dejando claro que sabe lo que busca. Cuando llega a la que quería localizar, bastante abultada por unos documentos más antiguos que el propio diario, la arranca con destreza y me la da, aunque no me permite ver lo que pone. Antes de que me de tiempo a empezar a leer, coloca la libreta en su sitio y hace que volvamos al 2005.
Cuando volvemos aterrizamos en la cocina de la casa de Jose, donde Luz y Stefania intentan preparar patatas fritas sin mucho éxito. No parecen darse cuenta de que hemos salido de la nada y me arrastran para que les indique las cantidades de sal y aceite. Con disimulo, paso los documentos a Álex y me centro en la preparación de la comida.
---------NARRA ALEJANDRO------------
Ya he terminado la primera parte de mi plan para animar a Andrea. Hay que ver lo bueno que soy, no puedo soportar ver a una señorita sufriendo. Cuando lea estos papeles se dará cuenta de que en realidad el matrimonio de Isaac y Ángeles es...
- ¿De dónde has sacado eso? - voy caminando por el pasillo cuando el fantasma me retiene. Intento esconder los papeles, pero ya es demasiado tarde- ¿Por qué tienes tú esos papeles? No tienes derecho a...
- Para, para, para. No hables tan rápido,que se me olvida lo que dices. Los he sacado del diario de Ángeles de cuando era niña y los tengo porque no me gusta ver a Andrea por ahí como un alma en pena. Cree que la odias porque estabas enamorado de la vieja, y como tú no le haces caso he tenido que intervenir ¿Contento?
- ¿Cree que la odio? Yo no... Solo estaba... Tengo que hablar con ella, me ha malinterpretado. ¡Y tú quema esos papeles ahora mismo! Isaac va corriendo a la cocina, murmurando algo en voz muy baja.
Mientras todo se soluciona y alguno de los dos viene a contármelo (sé que lo harán) pido a Jose un mechero y salgo al patio a quemar los papeles. Confío en que sabrá apañárselas, aunque ese fantasma tiene muy poca habilidad para tratar con las mujeres.
No sé en qué momento del año aparecimos aquí, pero calculo que estamos en octubre porque ya hace frío algunos días y anochece temprano. La pequeña hoguera no calienta mucho, y que haya alguien detrás de mí soplandome en el cuello no ayuda mucho.
- Mira que escena tan dramática. El chico se calienta en una hoguera mal hecha después de que su amor le deje por otro. Ahora tienes que jurar que te vengarás, Armando.
- Me llamo Álex, Kenshi. Y no sé de lo que estás hablando, además de que no veo nada teatral en quemar documentos matrimoniales en un patio lleno de plantas marchitas.
- Cierto, este escenario es algo cutre, pero admite que la historia merece la pena. Los romances de una pastelera cuya familia ha sido secuestrada por un grupo criminal. Algún día elegiré un pseudónimo de mujer y lo escribiré. Apuesto a que no lo leerá nadie.
- ¿Qué dices de romances y pseudónimos? Jose y tú haríais un dúo cómico buenísimo, no decís nada normal nunca.
- Pues esta vez he acertado y no me lo puedes negar, dios del tiempo. Y, como adulto responsable y maduro que soy, te digo que no dejes que se la quede el fantasma. Lo pasarán mal los dos. -antes de que pueda contestarle, el japonés entra a la casa con aires de sobrado.
Ese chico solo dice tonterías, pero lo dice tan serio que parece que está diciendo algo normal. Pero, a pesar de que sé que no se puede tomar en serio a un loco que se sube a los chopos y tira piedras a la gente que ve, no dejo de dar vueltas a sus últimas palabras en todo el día. De hecho, lo último que pienso anes de drmirme esta noce es: "No me gusta esta sensación, pero creo que ese chico me conoce mejor de lo que yo me conozco".
--------Nota de Sofía--------
Sonará exagerado, pero ya hace un año del estreno de CDLP. Han pasado muchas cosas tanto en la historia como en el mundo real, así que os quiero dar las gracias por seguir aguantándome. Espero que os siga gustanto la historia aunque pase el tiempo.
Hasta mañana ^^
domingo, 2 de diciembre de 2012
Capítulo 2.21.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Capítulo 2.20.
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- Oh, vamos, deja de llorar. Piensa en lo que nos has quitado de encima, ahora solo nos tenemos que preocupar por los Hirsizlar. De todas formas no le quedaba mucho, Fernando tenía ya preparado el ataúd y todo